Atender las necesidades de la población en situación de movilidad humana, gestionar la asistencia humanitaria, sensibilizar a las entidades del sector público y privado sobre este fenómeno, brindar apoyo técnico con enfoque de derechos y diseñar acciones para las comunidades con una visión socioeconómica, son los compromisos que asumieron este jueves, Yolanda Zapata, jefe de oficina de la Agencia de la ONU para los refugiados-ACNUR- en Ecuador; y Enrique Crespo, director ejecutivo de la Agencia de Promoción Económica CONQUITO.

La conversación entre ambas autoridades y sus equipos técnicos fue muy productiva, y se enfocó en la atención que merece la población migrante de Colombia, Venezuela, Haití, y de otros países que llega a Quito y a las principales ciudades de Ecuador buscando mejorar sus condiciones de vida. Sin descuidar al segmento de aproximadamente 300.000 ecuatorianos que en calidad de migrantes retornados residen en el Distrito Metropolitano de Quito, en búsqueda de las mismas oportunidades y de solucionar los problemas de exclusión que padecen los migrantes de los países mencionados.

La jefe de la Oficina de ACNUR para Pichincha, Santo Domingo y Sierra Centro, expresó especial interés en el proyecto de Huertos Urbanos Ecológicos para fortalecer los medios de vida de poblaciones vulnerables, en la capacitación a emprendedores y en el acompañamiento durante el desarrollo de los proyectos que gestiona CONQUITO para garantizan la sostenibilidad y el fortalecimiento productivo de los emprendimientos.

“Nos gustaría firmar una carta de cooperación y entendimiento para mantener un trabajo bilateral con CONQUITO y en 2022 iniciar un plan estratégico basado en la formulación de acciones, como modelos pilotos replicables, que nos permitan continuar con el acompañamiento técnico hasta que puedan ser institucionalizados”, dijo Yolanda Zapata.

ACNUR en conjunto con la Organización Internacional para las Migraciones-OIM-  integrada por más de 30 organizaciones en Ecuador, lideran proyectos que benefician a la población en situación de movilidad y que viven en zonas fronterizas.

Enrique Crespo expresó con satisfacción que generar lazos de confianza con las organizaciones no gubernamentales y cooperantes a través de proyectos que agregan valor, principalmente en derechos humanos, es un gran aporte para el diseño de los proyectos de la Corporación.

“La sensibilización en derechos de los ciudadanos permite que la implementación de los proyectos de sostenibilidad, ciencia innovación y tecnología, y fortalecimiento productivo, no solo sea un aporte socioeconómico sino que ayude a mejorar las condiciones de vida de todos los ciudadanos del Distrito Metropolitano de Quito”, dijo.