Este sábado cerca de 100 estudiantes, integrantes del Club de Ambiente del Colegio Manuel Córdova Galarza, realizarán una minga para preparar el suelo de un  invernadero, en el que sembrarán tomate, cebolla y pimiento. Esto gracias a la cooperación interinstitucional y el empeño de estudiantes y padres de familia que participan en este proyecto de agricultura urbana.dsc06834_19874
El colegio está ubicado en el barrio San Pedro y San Pablo, en la Vicentina; el interés ambiental nació en el 2013, cuando la Administración Zona Centro del Municipio inició un proceso de capacitación. Todo desembocó en un taller de reciclaje artístico, un plan de gestión, escuelas ambientales y voluntariado ambiental. En este sector, además, se realizó una campaña de reciclaje de casa en casa, una feria de reciclaje y sus moradores participaron en  la caminata al parque ecológico de Guápulo. Miriam Quinatoa, de la Unidad de Ambiente de la Zona Centro, indicó que movidos por estas experiencias el Club Ambiental del Colegio  se propuso construir un invernadero y por eso acudieron al Consejo Provincial de Pichincha, institución que les dotó de la estructura metálica, plásticos, abonos, sistema de riego y asesoramiento técnico. Héctor Pérez, presidente de padres de familia del colegio Manuel Córdova Galarza, informó que la inversión realizada por el Consejo es de 10.000 dólares y desde hace un mes la estructura está lista. Este sábado, de 09h00 a 12h00, se realizará una minga para preparar el suelo del vivero, en el que conformarán cinco camas o semilleros para colocar las semillas del huerto orgánico. El invernadero está ubicado en la parte posterior del colegio y las tareas de agricultura urbana son realizadas por estudiantes y padres de familia quienes lo asumen como un proyecto de la comunidad, en el que trabajan de manera conjunta. Este proyecto, a más de evitar la contaminación ambiental, busca sumar voluntades porque es una experiencia intergeneracional pionera, un ejemplo  para otros barrios de Quito.