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Fuente: Agencia de Desarrollo Económico-CONQUITO | 2015-07-31 | 02:10:52 PM

Bajo el pretil de la Catedral, en las calles Venezuela y Espejo, se ubica la heladería Dulce Nieve, un lugar donde el rey es el helado. Este negocio fue fortalecido por el Programa ‘En Marcha’ de CONQUITO y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD.

Dulce Nieve es la primera heladería que se ubicó a un costado de la Plaza de la Independencia, tiene 22 años. El local es pequeño, se llena con dos grandes congeladores, donde los colores y sabores de los helados llaman la atención.
Carla Gómez, coordinadora del Programa ‘En Marcha’ de CONQUITO y PNUD, indicó que a la emprendedora se le capacitó en organización de inventarios, y además, se trabajó en la parte externa del local, “ella tenía unos parasoles desgastados y no daban una buena imagen, como parte de la colaboración del programa se le entregó parasoles nuevos. Se le brindó capacitación en ‘5 s’, servicio al cliente, administración y finanzas”.
Mariana Tito de Yépez, es la propietaria de la heladería, “tengo el agrado de ponderar de que está es la primera heladería que se ubicó en la Plaza Grande, hace 22 años, el éxito es por la calidad del producto, pero ahora estoy mucho más contenta, gracias a CONQUITO y al Programa En Marcha, me ayudaron a promocionar mi heladería, que a pesar de tener tantos años no era conocida”.
La empresaria agradeció, también a los estudiantes de la Universidad Tecnológica Equinoccial, mediante su apoyo ahora tiene un nuevo logo, el mismo que lo promociona en servilletas,  individuales, en los uniformes y en el gran espejo que adorna su local.
“Además ahora estamos en las redes sociales, ya tengo mi página en Facebook; (Heladería Dulce Nieve), en esta temporada vienen muchísimo turista extranjero, a ellos les agrada que les tome una foto con su helado, luego se las envió a su correo y ellos son felices, este es uno más de los servicios que brindamos”.
Mariana elabora sus helados, cuando inició con su negocio compraba su materia prima, pero con el tiempo decidió aprender a elaborar los helados; los sabores que produce son distintos, piña colada (coco con piña), frutos rojos (mora, fresa y mortiño), café, higos los cuales cosecha del árbol de su casa; además de los tradicionales de naranjilla, mora, chocolate.
En Dulce Nieve los clientes son variados, además de los turistas, Mariana dijo que de lunes a viernes sus compradores son principalmente empleados públicos y los adultos mayores que acuden cada día a este espacio de la ciudad “ellos son los más golosos, pero también son los más tradicionales al momento de elegir un sabor, no se arriesgan por nuevos. Los fines de semana llegan más familias y turistas”.
Una innovación es que en esta heladería se promueve el sabor del mes, en julio fue el maracuyá, “el helado de promoción tiene un valor más económico, 1.25, mientras que los demás tienen un costo de 1.60 dólar. El de agosto será una sorpresa”.
En este lugar tienen espacio tanto los helados artesanales, el suave de máquina, los de paila, elaborados con jugo puro de frutas y los de una empresa, “aquí tenemos helados desde 25 centavos. En mi negocio trabajan 3 personas, yo me encargo de hacer los helados en mi casa, no tengo un horario fijo, pero amo lo que hago”.